Los
derroteros del Neoliberalismo
En
Boriken
Las tradiciones futuras

Hay un único lugar donde ayer y hoy se
encuentran y se reconocen y se abrazan, y ese lugar es mañana.
Suenan muy futuras ciertas voces del
pasado americano muy pasado. Las antiguas voces, pongamos por caso, que todavía
nos dicen que somos hijos de la tierra, y que la madre no se vende ni se
alquila. Mientras llueven pájaros muertos sobre la ciudad de México, y se
convierten los ríos en cloacas, los mares en basureros y las selvas en
desiertos, esas voces porfiadamente vivas nos anuncian otro mundo que no es
este mundo envenenador del agua, el suelo, el aire y el alma.
También nos anuncian otro mundo posible
las voces antiguas que nos hablan de comunidad. La comunidad, el modo
comunitario de producción y de la vida, es la más remota tradición de las
Américas, la más americana de todas: pero también pertenecen a los tiempos que
vienen y presiente un nuevo Nuevo Mundo. Porque nada hay menos foráneo que el
socialismo en estas tierras nuestras. Foráneo es, en cambio, el capitalismo:
como la viruela, como la gripe, vino de afuera.
Eduardo Galeano - El libro de los
abrazos
Introducción:
La
historia nos presenta el reto fundamental de reafirmar, redescubrir y anteponer
con militancia colectiva y comunitaria las murallas que han de contener la ola
depredadora del neoliberalismo global que tiene su más reciente expresión en la
promoción, implementación e imposición de “tratados” de libre comercio en todo
el mundo. Su última versión es el “Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, (TPP por sus siglas en
inglés). Estos supuestos “acuerdos” que se han
regionalizado, precisamente por la larga historia de oposición comunitaria y de
proyectos opositores a lo largo y ancho de toda la comunidad global en general
y en “Nuestra América” en específico. No
es una tarea ajena a nuestra historia y naturalezas como pueblos en resistencia
y creación. Como nos recuerda Galeano en
el Libro de los Abrazos, “La comunidad,
el modo comunitario de producción y de la vida, es la más remota tradición de
las Américas, la más americana de todas: pero también pertenecen a los tiempos
que vienen y presiente un nuevo Nuevo Mundo,”.
Los caminos de nuestra oposición están erigidos en recrear, reafirmar
y reconstruir, replicar y reciprocar los esfuerzos colectivos en oposición la
comodificación de nuestros entornos socio-culturales- ambientales que es el
objetivo primordial en la ideología neoliberal, instrumentada por los tratados
de libre comercio.
Debido a la condición colonial de
nuestra nación Borincana y a raíz precisamente de una política imperial adrede
de aislarnos y separarnos de Nuestra América, la manifestación de las políticas
neoliberales en nuestra nación se manifiesta e implementan como parte fundamental
de un proceso de experimentación social-económica de las políticas
neoliberales. En Puerto Rico, para dar
un ejemplo, en esta dirección, ya desde el mismo proceso de invasión en la
lógica de apropiación de la riqueza del pueblo y como punto de partida de la
dominación imperial, características fundamentales del neoliberalismo, el
gobierno militar impuso la devaluación de la moneda puertorriqueña en un
40%. Su efecto inmediato fue
precisamente el hacer a toda la población boricua un 40% pobre y comenzar a
crear las bases para la apropiación del principal modo de riqueza en nuestra
nación, la propiedad de tierras. Así,
que desde el punto de vista de la esencia fundamental del capital, el
neoliberalismo, aunque no reconocido o llamado así, sus raíces causales
imperiales se practican en Puerto Rico desde la invasión estadounidense del
1898. Obviamente es real que la raíz
causal, la esencia del neoliberalismo, sus semillas están arraigadas en la
misma naturaleza del capitalismo que tan elocuentemente nos desentrañara Carlos
Marx. En las próximas páginas
presentamos
nuestra perspectiva de la última
manifestación neoliberal en Puerto Rico, la cual llamamos Junta de Control
Imperial Colonial, comúnmente conocida como “Junta de Control Fiscal”. Atendemos a su vez la relación de esta con
las políticas neoliberales de libre comercio que se empujan intensamente como
repuestas a los avances de resistencia y lucha que se han estado dando en
Nuestra América y por último trabajamos como se está resistiendo en nuestro
Boriken en contra-oposición a esta imposición colonial-imperial.
nuestra perspectiva de la última
manifestación neoliberal en Puerto Rico, la cual llamamos Junta de Control
Imperial Colonial, comúnmente conocida como “Junta de Control Fiscal”. Atendemos a su vez la relación de esta con
las políticas neoliberales de libre comercio que se empujan intensamente como
repuestas a los avances de resistencia y lucha que se han estado dando en
Nuestra América y por último trabajamos como se está resistiendo en nuestro
Boriken en contra-oposición a esta imposición colonial-imperial.
¿Qué es
el neoliberalismo?
Según el economista marxista David
Harvey, “El neoliberalismo es, ante todo,
una teoría de prácticas político-económicas que afirma que la mejor manera de
promover el bienestar del ser humano, consiste en no restringir el libre
desarrollo de las capacidades y de las libertades empresariales del individuo,
dentro de un marco institucional caracterizado por derechos de propiedad
privada, fuertes mercados libres y libertad de comercio.” (Breve historia del neoliberalismo, página
8).
Su última herramienta, la creación del
mecanismo de los mal llamados “Tratados de Libre Comercio”, encarnan
precisamente los mecanismos institucionales para “legalizar” y legitimar, bajo un manto jurídico
internacional la apropiación de la riqueza generada por los trabajadores, al
imponer, al diseminar los principios de
la total independencia del mercado como mecanismo rector de las actividades
económicas en el planeta. El primer
intento de esos tratados, o su semilla inspiradora la podemos trazar a la imposición
de los tratados de libre entrada que estableció unilateralmente el gobierno
imperial gringo con los países del caribe, cuando convirtió esta región en una fábrica de caña de azúcar. Se designaban como “tratados” comerciales,
pero ya esbozaban en sí, los principios fundamentales de la expropiación local
de la riqueza en beneficio de los intereses corporativos y financieros
estadounidenses. Su más cercana
expresión, fue el Tratado de Libre Comercio entre México, Canada y los
EEUU. Originalmente este era el primer paso para la creación de un “tratado”
de libre comercio Continental Americano,
Tratado de Libre Comercio de las Américas ( con sus famosas expresiones
como el Plan Puebla Panamá, por ejemplo) , que fue combatido, detenido por la
lucha, intensa, militante de diversas organizaciones en cada uno de las
naciones de Nuestra América.
El Neoliberalismo sigue explicándonos
Harvey, determina que “”el papel del
Estado es crear y preservar el marco institucional apropiado para el desarrollo
de estas prácticas, disponer las
funciones y estructuras militares, defensivas, policiales y legales que son
necesarias para asegurar los derechos de propiedad privada y garantizar, en
caso necesario mediante el uso de la fuerza, el correcto funcionamiento de los
mercados.” (Breve historia del neoliberalismo, página 9). Aquí se engranan todas las políticas de
asistencia militar esbozadas por el gobierno estadounidense disfrazadas
eufemísticamente con las mantras de “defensa de seguridad nacional, lucha contra
el narcotráfico, asistencia para defender la democracia y su última y más
reciente manifestación, lucha contra el terrorismo”.
Otra
característica del Neoliberalismo, según Harvey, (que enfatizamos es el
mismo perro con diferente collar para expresar la esencia de apropiación de la
riqueza, que es la naturaleza del capitalismo) según Harvey, es: “ que en
aquellas áreas en las que no existe mercado (como la tierra, el agua, la
educación, la atención sanitaria, la seguridad social o la contaminación medioambiental),
éste debe ser creado, cuando sea necesario, mediante la acción estatal.” (Breve Historia del Neoliberalismo, página
10).
En nuestra nación, esta manifestación del
neoliberalismo se da desde la apropiación general de casi toda la nación Borincana
como reservas y bosques estatales al control total del gobierno de los
EEUU; la apropiación y federalización de
los recursos de agua superficiales y subterráneos para la disposición y
beneficio de los diferentes sectores industriales en Boriken; la federalización de los recursos costaneros y
su más directa comodificación, la apropiación de las tierras que pasaron de
manos puertorriqueñas a las centrales azucareras convirtiendo a los pequeños
propietarios en jornaleros sujetos a las determinaciones de los nuevos
terratenientes estadounidenses , comodificando al trabajador.
Harvey establece que: “el proceso de neoliberalización ha acarreado
un proceso de “destrucción creativa” no sólo de los marcos y de los poderes
institucionales previamente existentes (desafiando incluso las formas
tradicionales de soberanía estatal) sino también de las divisiones del trabajo,
de las relaciones sociales, de las áreas de protección social, de las
combinaciones tecnológicas, de las formas de vida y de pensamiento, de las
actividades de reproducción, de los vínculos con la tierra y de los hábitos del
corazón.” En la nación borincana, bajo
el manto de la mentira del gobierno propio, el régimen imperial ha ensayado
cada una de las alteraciones de estas políticas neoliberales que tienen su
manifestación clara y concisa con la la privatización de la Telefónica de
Puerto Rico, la privatización de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados,
la creación del concepto de Alianzas Públicos Privadas, la continua
privatización de los procesos educativos
en el departamento de educación, la privatización del sistema del
retiro, que tiene su raíz en la reforma del año 2000, donde se sienta la base
para la eliminación de la reciprocidad intergeneracional de los sistemas de
retiro a uno de carácter individual.
Esto atado a lo que Harvey señala como
el “énfasis del neoliberalismo el
significado de las relaciones contractuales que se establecen en el mercado.
Sostiene que el bien social se maximiza al maximizar el alcance y la frecuencia
de las transacciones comerciales y busca atraer toda la acción humana al
dominio del mercado. Esto exige
tecnologías de creación de información y capacidad de almacenar, transferir,
analizar y utilizar enormes bases de datos para guiar la toma de decisiones en
el mercado global. De ahí la búsqueda y el intenso interés del neoliberalismo
en las tecnologías de la información. Estas tecnologías han comprimido tanto en
el espacio como en el tiempo, la creciente densidad de transacciones
comerciales. Han producido una explosión particularmente intensa de lo que en
otras ocasiones he denominado “compresión espaciotemporal”. Cuanto más amplia
sea la escala geográfica (Lo que explica el énfasis en la
“globalización”).
Los Tratados de libre comercio, son
entonces los mecanismos utilizados para normalizar y generalizar la imposición
de estos principios en los que se erige el neoliberalismo con su fin
primordial, la concentración de las riquezas generadas en el 1% global, el
fomento y generación de la desigualdad, la destrucción y asalto de los pilares culturales sociales
colectivos de nuestras comunidades.
La Junta de Control Fiscal en
Puerto Rico
En la invadida, intervenida nación
Borincana nuevamente se plasma una medida draconiana, concretizadora de las
políticas internacionales del capitalismo para perpetuar la explotación, el
robo descarado y abierto de la riqueza generada por el pueblo trabajador
puertorriqueño. Porque que no quede duda
alguna la Junta de Control Fiscal
Imperial es el nuevo mecanismo de extracción de riqueza implementado por el
imperio en la tierra Boriken. Y esta es
la esencia de las políticas neoliberales integradas en los Tratados de Libre
Comercio.
La
JCF, es el ensayo de los mecanismos de extracción de riqueza financiera que el
imperio está perfeccionado en Puerto Rico, de la misma manera que para los TLC
experimentó en los 8o's y 90's las políticas de establecer maneras y formas de
políticas públicas para privatizar y controlar la utilización y manejo de los
recursos humanos, sociales, culturales y naturales de la nación borincana. Políticas públicas que son esencialmente las
contenidas en la implementación de los Tratados de Libre Comercio
Internacionales.
La JCFI, es una expresión clara, como
son los TLC, de las mecanismos de explotación económica y extracción de riqueza
que caracteriza el neoliberalismo y que se practican los procesos de políticas
públicas gubernamentales que legitiman y "legalizan" la apropiación
de la riqueza generada por el pueblo trabajador para los blanquitos del 1%. Los TLC, y su par en PR hoy la JCFI, son gemelos de una política de colonización
económica imperial
y el aleteo desesperado del imperio del
capital ante una crisis económica que afecta los centros capitalistas
globales... Crisis que ha de manifestarse en explosiones sociales-políticas en
las cuales los "dueños de los medios de producción" por medio del
control de las agencias represivas y de opresión cuasi militares se preparan
para sofocar (ya lo hacen globalmente en
muchos lugares) con una propaganda de
"seguridad nacional" y combate del "terrorismo", como ya
hemos expresado.
muchos lugares) con una propaganda de
"seguridad nacional" y combate del "terrorismo", como ya
hemos expresado.
En Puerto Rico, la Junta de Control
Fiscal, tiene una dimensión particular debido a la condición colonial y montada
dentro de una ideología racista de la
incapacidad del puertorriqueño para poder ejercer los poderes soberanos como
nación independiente, claro está subterfugio para legitimar y justificar la
intervención y coloniaje en Puerto Rico, de manea que se continúe la extracción
de la riqueza generada por le puertorriqueño en beneficio de las clases propietarias del capitalismo global.
La Junta, como los TLC, tiene como único fin perpetuar la explotación
económica de la en la nación; el robo de
la riqueza generada por los puertorriqueños, para asegurar las inversiones de
capital financiero extranjero.
La resistencia y lucha
De la misma manera que los pueblos hermanos en Nuestra América se han
levantado y levantan con energía militante contra los TLC, en Puerto Rico,
desde las primeras manifestaciones de las políticas neoliberales que ya hemos
reseñado, ha existido un intensa y persistencia resistencia y lucha contra
estas políticas neoliberales. Una de
esos ejemplos, en la dimensión de
opresión y oposición militar fue el sacar a la marina de los EE.UU. de Vieques.
Lugar que eliminó un centro de entrenamiento militar cuyo objetivo primordial
era la intervención del aparato militar estadounidense y sus aliados en los
gobiernos neoliberales en Nuestra
América para apagar los movimientos de lucha
y la resistencia contra el
neoliberalismo y sus TLC.
Otra dimensión de lucha y resistencia es la
intensa huelga de los trabajadores puertorriqueños en contra de la
privatización de la telefónica. Además,
se manifestó y luchó en contra de la privatización de los sistemas de retiro y
la privatización del sistema de educación pública.
En otra vertiente de resistencia y lucha
que se está dando en nuestra matria en las iniciativas de respuestas colectivas
comunitarias a los embates y consecuencias de las políticas neoliberales de
comodificación y apropiación de los recursos humanos, sociales y culturales en
la nación. Luchas y proyectos en defensa
de las playas, en defensa de los valores y tradiciones culturales; luchas
en defensa de Vieques y Culebra, en
contra de la apropiación y federalización de los recursos de agua
nacionales; en rescate de la historia y
los pilares de resistencia e historia por la lucha por independencia de nuestra
nación; en la reafirmación de los lazos de integración y pertenencia como
nación Latinoamérica y caribeña; y en la
defensa de la soberanía alimentaria, el campesinado y la defensa de la
tierra.
Contra la JCFI, la oposición de ha dado
hermosamente por la militancia y aplicada resistencia y lucha de la juventud
boricua. Sus dos expresiones más
contundentes hoy se dan en el campamento contra la JCFI frente a la corte de
distrito de los EEUU en un área de San Juan;
la otra de más reciente, es la campaña de se acabaron las promesas que
se concreta como una intensa campaña de acciones que incluyen la desobediencia
civil con miras a bloquear el que se establezca la JCFI en la nación
boricua. Otras manifestaciones de
resistencia y lucha se han dado en Arecibo contra la un incinerador que tiene
como dimensión la apropiación de los recursos costaneros y de agua; en
específico contra la privatización del Fondo del Seguro del Estado y contra la
privatización de Carreteras, entre otras.
Por último, una de las más fundamentales
y militantes muestras de lucha y resistencia contra el neoliberalismo es la
diversidad de proyectos comunitarios por
rescatar la soberanía alimentaria, y utilizarla como herramienta fundamental
para la consecución de la descolonzaición e independencia nacional, han
emergido militantes y comprometidos proyectos visionarios que ven este proceso
de rescate y defensa de nuestras capacidades de sembrar y producir alimentos
desde una visión de justicia social-política es fundamental, es necesaria para
llegar a ser libres y soberanos.
Iniciativas que son pro-comunitarias-colectivas, que se anteponen al
capitalismo rapaz y a la comodificación de la semilla, del campesinado, de la gente
y ve la alimentación como un derecho inalienable del ser humano. Proyectos que están basados en la
agroecología popular que tiene como principios y raíz de transformación la
integración de los saberes milenarios científicos con los saberes de
institucionales científicos en un abrazo dialectico de esos saberes con el fin
de producir un aljibe colectivo de
saberes que tenga como fin primordial servir a la comunidad y a la
siembra ecológicamente saludable de los alimentos a los cuales todas y todos
tenemos derecho a recibir. Una visión de
lucha y creación que cree en que los procesos de producción y soberanía
alimentaria tienen que estar basados en un profundo beneficio al colectivo,
donde la justicia social, cultural e histórica tiene que ser redescubierta,
documentada, diseminada, y trasmitida de generación en generación. Una proyecto de acción transformadora que se
sostiene en la confrontación total y sistemática contra todas las políticas
neoliberales y de privatización que aspiran a comunicar y normalizar la
apropiación de la riqueza generada por los trabajadores y que amenaza y
destruye la salud espiritual, mental, emocional y física de la comunidad. Proyectos que se denominen agroecológicos y
que no ejerzan sus acciones en estos marcos de verdadera liberación y
transformación, no son agroecológicos y son sirvientes del status quo, carecen
de radicalidad (Ir a la raíz).
Conclusión
La nación Borincana ha sido un laboratorio de
experimentación de las políticas neoliberales expresadas y manifestadas por su
herramienta principal de globalización los TLC.
A pesar y en contraposición a estas experimentaciones política-sociales,
y a la luz de la situación colonial en Puerto Rico, hay una larga historia de
luchas y resistencias que la nación Borincana ha ejercido a contra el régimen
imperial estadounidense y sus políticas económicas. En esta somero escrito, tenemos los atisbos
de una rica fuente de historias y experiencias que deben sumarse al cuerpo
colectivo de conocimientos de las luchas que han ocurrido a lo largo y ancho de
Nuestra América, que tienen como fin primordial, el crear, construir y
concretar un colectivo de naciones erigidas sobre las bases de la justicia
social, política, económica, cultural para nuestras gentes. Ya hemos comenzado ese camino y es necesario
que reforcemos, alentemos, enfaticemos la urgencia de que nos reconozcamos y
caminemos juntos en resistencia en la creación de un continente, reencontrando
y practicando la raíz “La comunidad, el modo comunitario de
producción y de la vida”, solo así podremos ser verdaderamente libres.
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