Monday, June 5, 2017

Los derroteros del Neoliberalismo
En Boriken
     
Las tradiciones futuras
Hay un único lugar donde ayer y hoy se encuentran y se reconocen y se abrazan, y ese lugar es mañana.
Suenan muy futuras ciertas voces del pasado americano muy pasado. Las antiguas voces, pongamos por caso, que todavía nos dicen que somos hijos de la tierra, y que la madre no se vende ni se alquila. Mientras llueven pájaros muertos sobre la ciudad de México, y se convierten los ríos en cloacas, los mares en basureros y las selvas en desiertos, esas voces porfiadamente vivas nos anuncian otro mundo que no es este mundo envenenador del agua, el suelo, el aire y el alma.
También nos anuncian otro mundo posible las voces antiguas que nos hablan de comunidad. La comunidad, el modo comunitario de producción y de la vida, es la más remota tradición de las Américas, la más americana de todas: pero también pertenecen a los tiempos que vienen y presiente un nuevo Nuevo Mundo. Porque nada hay menos foráneo que el socialismo en estas tierras nuestras. Foráneo es, en cambio, el capitalismo: como la viruela, como la gripe, vino de afuera.

Eduardo Galeano - El libro de los abrazos

           
Introducción:
            La historia nos presenta el reto fundamental de reafirmar, redescubrir y anteponer con militancia colectiva y comunitaria las murallas que han de contener la ola depredadora del neoliberalismo global que tiene su más reciente expresión en la promoción, implementación e imposición de “tratados” de libre comercio en todo el mundo.  Su última versión es el “Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, (TPP por sus siglas en inglés).  Estos supuestos “acuerdos” que se han regionalizado, precisamente por la larga historia de oposición comunitaria y de proyectos opositores a lo largo y ancho de toda la comunidad global en general y en “Nuestra América” en específico.   No es una tarea ajena a nuestra historia y naturalezas como pueblos en resistencia y creación.  Como nos recuerda Galeano en el Libro de los Abrazos, “La comunidad, el modo comunitario de producción y de la vida, es la más remota tradición de las Américas, la más americana de todas: pero también pertenecen a los tiempos que vienen y presiente un nuevo Nuevo Mundo,”.   Los caminos de nuestra oposición están erigidos en recrear, reafirmar y reconstruir, replicar y reciprocar los esfuerzos colectivos en oposición  la comodificación de nuestros entornos socio-culturales- ambientales que es el objetivo primordial en la ideología neoliberal, instrumentada por los tratados de libre comercio. 
            Debido a la condición colonial de nuestra nación Borincana y a raíz precisamente de una política imperial adrede de aislarnos y separarnos de Nuestra América, la manifestación de las políticas neoliberales en nuestra nación se manifiesta e implementan como parte fundamental de un proceso de experimentación social-económica de las políticas neoliberales.  En Puerto Rico, para dar un ejemplo, en esta dirección, ya desde el mismo proceso de invasión en la lógica de apropiación de la riqueza del pueblo y como punto de partida de la dominación imperial, características fundamentales del neoliberalismo, el gobierno militar impuso la devaluación de la moneda puertorriqueña en un 40%.  Su efecto inmediato fue precisamente el hacer a toda la población boricua un 40% pobre y comenzar a crear las bases para la apropiación del principal modo de riqueza en nuestra nación, la propiedad de tierras.  Así, que desde el punto de vista de la esencia fundamental del capital, el neoliberalismo, aunque no reconocido o llamado así, sus raíces causales imperiales se practican en Puerto Rico desde la invasión estadounidense del 1898.  Obviamente es real que la raíz causal, la esencia del neoliberalismo, sus semillas están arraigadas en la misma naturaleza del capitalismo que tan elocuentemente nos desentrañara Carlos Marx.   En las próximas páginas presentamos nuestra perspectiva de la última manifestación neoliberal en Puerto Rico, la cual llamamos Junta de Control Imperial Colonial, comúnmente conocida como “Junta de Control Fiscal”.  Atendemos a su vez la relación de esta con las políticas neoliberales de libre comercio que se empujan intensamente como repuestas a los avances de resistencia y lucha que se han estado dando en Nuestra América y por último trabajamos como se está resistiendo en nuestro Boriken en contra-oposición a esta imposición colonial-imperial.

¿Qué es el neoliberalismo?
Según el economista marxista David Harvey, “El neoliberalismo es, ante todo, una teoría de prácticas político-económicas que afirma que la mejor manera de promover el bienestar del ser humano, consiste en no restringir el libre desarrollo de las capacidades y de las libertades empresariales del individuo, dentro de un marco institucional caracterizado por derechos de propiedad privada, fuertes mercados libres y libertad de comercio.”    (Breve historia del neoliberalismo, página 8).
Su última herramienta, la creación del mecanismo de los mal llamados “Tratados de Libre Comercio”, encarnan precisamente los mecanismos institucionales para “legalizar”  y legitimar, bajo un manto jurídico internacional la apropiación de la riqueza generada por los trabajadores, al imponer, al diseminar  los principios de la total independencia del mercado como mecanismo rector de las actividades económicas en el planeta.   El primer intento de esos tratados, o su semilla inspiradora la podemos trazar a la imposición de los tratados de libre entrada que estableció unilateralmente el gobierno imperial gringo con los países del caribe, cuando convirtió  esta región en una fábrica de caña de azúcar.  Se designaban como “tratados” comerciales, pero ya esbozaban en sí, los principios fundamentales de la expropiación local de la riqueza en beneficio de los intereses corporativos y financieros estadounidenses.  Su más cercana expresión, fue el Tratado de Libre Comercio entre México, Canada y los EEUU.  Originalmente este era el  primer paso para la creación de un “tratado” de libre comercio Continental Americano,  Tratado de Libre Comercio de las Américas ( con sus famosas expresiones como el Plan Puebla Panamá, por ejemplo) , que fue combatido, detenido por la lucha, intensa, militante de diversas organizaciones en cada uno de las naciones de Nuestra América.  
El Neoliberalismo sigue explicándonos Harvey,  determina que “”el papel del Estado es crear y preservar el marco institucional apropiado para el desarrollo de estas prácticas,  disponer las funciones y estructuras militares, defensivas, policiales y legales que son necesarias para asegurar los derechos de propiedad privada y garantizar, en caso necesario mediante el uso de la fuerza, el correcto funcionamiento de los mercados.” (Breve historia del neoliberalismo, página 9).  Aquí se engranan todas las políticas de asistencia militar esbozadas por el gobierno estadounidense disfrazadas eufemísticamente con las mantras de “defensa de seguridad nacional, lucha contra el narcotráfico, asistencia para defender la democracia y su última y más reciente manifestación, lucha contra el terrorismo”.
Otra  característica del Neoliberalismo, según Harvey, (que enfatizamos es el mismo perro con diferente collar para expresar la esencia de apropiación de la riqueza, que es la naturaleza del capitalismo) según Harvey, es: “ que en aquellas áreas en las que no existe mercado (como la tierra, el agua, la educación, la atención sanitaria, la seguridad social o la contaminación medioambiental), éste debe ser creado, cuando sea necesario, mediante la acción estatal.”   (Breve Historia del Neoliberalismo, página 10).
             En nuestra nación, esta manifestación del neoliberalismo se da desde la apropiación general de casi toda la nación Borincana como reservas y bosques estatales al control total del gobierno de los EEUU;  la apropiación y federalización de los recursos de agua superficiales y subterráneos para la disposición y beneficio de los diferentes sectores industriales en Boriken; la  federalización de los recursos costaneros y su más directa comodificación, la apropiación de las tierras que pasaron de manos puertorriqueñas a las centrales azucareras convirtiendo a los pequeños propietarios en jornaleros sujetos a las determinaciones de los nuevos terratenientes estadounidenses , comodificando al trabajador.  

Harvey establece que:  “el proceso de neoliberalización ha acarreado un proceso de “destrucción creativa” no sólo de los marcos y de los poderes institucionales previamente existentes (desafiando incluso las formas tradicionales de soberanía estatal) sino también de las divisiones del trabajo, de las relaciones sociales, de las áreas de protección social, de las combinaciones tecnológicas, de las formas de vida y de pensamiento, de las actividades de reproducción, de los vínculos con la tierra y de los hábitos del corazón.”  En la nación borincana, bajo el manto de la mentira del gobierno propio, el régimen imperial ha ensayado cada una de las alteraciones de estas políticas neoliberales que tienen su manifestación clara y concisa con la la privatización de la Telefónica de Puerto Rico, la privatización de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, la creación del concepto de Alianzas Públicos Privadas, la continua privatización de los procesos educativos  en el departamento de educación, la privatización del sistema del retiro, que tiene su raíz en la reforma del año 2000, donde se sienta la base para la eliminación de la reciprocidad intergeneracional de los sistemas de retiro a uno de carácter individual. 
Esto atado a lo que Harvey señala como el  “énfasis del neoliberalismo el significado de las relaciones contractuales que se establecen en el mercado. Sostiene que el bien social se maximiza al maximizar el alcance y la frecuencia de las transacciones comerciales y busca atraer toda la acción humana al dominio del mercado.  Esto exige tecnologías de creación de información y capacidad de almacenar, transferir, analizar y utilizar enormes bases de datos para guiar la toma de decisiones en el mercado global. De ahí la búsqueda y el intenso interés del neoliberalismo en las tecnologías de la información. Estas tecnologías han comprimido tanto en el espacio como en el tiempo, la creciente densidad de transacciones comerciales. Han producido una explosión particularmente intensa de lo que en otras ocasiones he denominado “compresión espaciotemporal”. Cuanto más amplia sea la escala geográfica (Lo que explica el énfasis en la “globalización”). 
Los Tratados de libre comercio, son entonces los mecanismos utilizados para normalizar y generalizar la imposición de estos principios en los que se erige el neoliberalismo con su fin primordial, la concentración de las riquezas generadas en el 1% global, el fomento y generación de la desigualdad, la destrucción  y asalto de los pilares culturales sociales colectivos de nuestras comunidades.   

     La Junta de Control Fiscal en Puerto Rico
            En la invadida, intervenida nación Borincana nuevamente se plasma una medida draconiana, concretizadora de las políticas internacionales del capitalismo para perpetuar la explotación, el robo descarado y abierto de la riqueza generada por el pueblo trabajador puertorriqueño.  Porque que no quede duda alguna la Junta de Control  Fiscal Imperial es el nuevo mecanismo de extracción de riqueza implementado por el imperio en la tierra Boriken.  Y esta es la esencia de las políticas neoliberales integradas en los Tratados de Libre Comercio.
            La JCF, es el ensayo de los mecanismos de extracción de riqueza financiera que el imperio está perfeccionado en Puerto Rico, de la misma manera que para los TLC experimentó en los 8o's y 90's las políticas de establecer maneras y formas de políticas públicas para privatizar y controlar la utilización y manejo de los recursos humanos, sociales, culturales y naturales de la nación borincana.  Políticas públicas que son esencialmente las contenidas en la implementación de los Tratados de Libre Comercio Internacionales.
La JCFI, es una expresión clara, como son los TLC, de las mecanismos de explotación económica y extracción de riqueza que caracteriza el neoliberalismo y que se practican los procesos de políticas públicas gubernamentales que legitiman y "legalizan" la apropiación de la riqueza generada por el pueblo trabajador para los blanquitos del 1%.  Los TLC, y su par en PR hoy la JCFI,  son gemelos de una política de colonización económica imperial
y el aleteo desesperado del imperio del capital ante una crisis económica que afecta los centros capitalistas globales... Crisis que ha de manifestarse en explosiones sociales-políticas en las cuales los "dueños de los medios de producción" por medio del control de las agencias represivas y de opresión cuasi militares se preparan para sofocar (ya lo hacen globalmente en muchos lugares) con una propaganda de "seguridad nacional" y combate del "terrorismo", como ya hemos expresado. 
En Puerto Rico, la Junta de Control Fiscal, tiene una dimensión particular debido a la condición colonial y montada dentro de una ideología  racista de la incapacidad del puertorriqueño para poder ejercer los poderes soberanos como nación independiente, claro está subterfugio para legitimar y justificar la intervención y coloniaje en Puerto Rico, de manea que se continúe la extracción de la riqueza generada por le puertorriqueño en beneficio de las  clases propietarias del capitalismo global.
La Junta, como los TLC,  tiene como único fin perpetuar la explotación económica de la en la nación; el robo  de la riqueza generada por los puertorriqueños, para asegurar las inversiones de capital financiero extranjero. 
La  resistencia y lucha

      De la misma manera que los pueblos hermanos en Nuestra América se han levantado y levantan con energía militante contra los TLC, en Puerto Rico, desde las primeras manifestaciones de las políticas neoliberales que ya hemos reseñado, ha existido un intensa y persistencia resistencia y lucha contra estas políticas neoliberales.   Una de esos ejemplos,  en la dimensión de opresión y oposición militar fue el sacar a la marina de los EE.UU. de Vieques. Lugar que eliminó un centro de entrenamiento militar cuyo objetivo primordial era la intervención del aparato militar estadounidense y sus aliados en los gobiernos  neoliberales en Nuestra América para apagar los movimientos de lucha  y  la resistencia contra el neoliberalismo y sus TLC. 
 Otra dimensión de lucha y resistencia es la intensa huelga de los trabajadores puertorriqueños en contra de la privatización de la telefónica.  Además, se manifestó y luchó en contra de la privatización de los sistemas de retiro y la privatización del sistema de educación pública.  
En otra vertiente de resistencia y lucha que se está dando en nuestra matria en las iniciativas de respuestas colectivas comunitarias a los embates y consecuencias de las políticas neoliberales de comodificación y apropiación de los recursos humanos, sociales y culturales en la nación.  Luchas y proyectos en defensa de las playas, en defensa de los valores y tradiciones culturales; luchas en  defensa de Vieques y Culebra, en contra de la apropiación y federalización de los recursos de agua nacionales;  en rescate de la historia y los pilares de resistencia e historia por la lucha por independencia de nuestra nación; en la reafirmación de los lazos de integración y pertenencia como nación Latinoamérica y caribeña;  y en la defensa de la soberanía alimentaria, el campesinado y la defensa de la tierra. 
Contra la JCFI, la oposición de ha dado hermosamente por la militancia y aplicada resistencia y lucha de la juventud boricua.  Sus dos expresiones más contundentes hoy se dan en el campamento contra la JCFI frente a la corte de distrito de los EEUU en un área de San Juan;  la otra de más reciente, es la campaña de se acabaron las promesas que se concreta como una intensa campaña de acciones que incluyen la desobediencia civil con miras a bloquear el que se establezca la JCFI en la nación boricua.   Otras manifestaciones de resistencia y lucha se han dado en Arecibo contra la un incinerador que tiene como dimensión la apropiación de los recursos costaneros y de agua; en específico contra la privatización del Fondo del Seguro del Estado y contra la privatización de Carreteras, entre otras.  
Por último, una de las más fundamentales y militantes muestras de lucha y resistencia contra el neoliberalismo es la diversidad de proyectos comunitarios  por rescatar la soberanía alimentaria, y utilizarla como herramienta fundamental para la consecución de la descolonzaición e independencia nacional, han emergido militantes y comprometidos proyectos visionarios que ven este proceso de rescate y defensa de nuestras capacidades de sembrar y producir alimentos desde una visión de justicia social-política es fundamental, es necesaria para llegar a ser libres y soberanos.  Iniciativas que son pro-comunitarias-colectivas, que se anteponen al capitalismo rapaz y a la comodificación de la semilla, del campesinado, de la gente y ve la alimentación como un derecho inalienable del ser humano.   Proyectos que están basados en la agroecología popular que tiene como principios y raíz de transformación la integración de los saberes milenarios científicos con los saberes de institucionales científicos en un abrazo dialectico de esos saberes con el fin de producir un aljibe colectivo de  saberes que tenga como fin primordial servir a la comunidad y a la siembra ecológicamente saludable de los alimentos a los cuales todas y todos tenemos derecho a recibir.  Una visión de lucha y creación que cree en que los procesos de producción y soberanía alimentaria tienen que estar basados en un profundo beneficio al colectivo, donde la justicia social, cultural e histórica tiene que ser redescubierta, documentada, diseminada, y trasmitida de generación en generación.  Una proyecto de acción transformadora que se sostiene en la confrontación total y sistemática contra todas las políticas neoliberales y de privatización que aspiran a comunicar y normalizar la apropiación de la riqueza generada por los trabajadores y que amenaza y destruye la salud espiritual, mental, emocional y física de la comunidad.  Proyectos que se denominen agroecológicos y que no ejerzan sus acciones en estos marcos de verdadera liberación y transformación, no son agroecológicos y son sirvientes del status quo, carecen de radicalidad (Ir a la raíz).
Conclusión

             La nación Borincana ha sido un laboratorio de experimentación de las políticas neoliberales expresadas y manifestadas por su herramienta principal de globalización los TLC.  A pesar y en contraposición a estas experimentaciones política-sociales, y a la luz de la situación colonial en Puerto Rico, hay una larga historia de luchas y resistencias que la nación Borincana ha ejercido a contra el régimen imperial estadounidense y sus políticas económicas.   En esta somero escrito, tenemos los atisbos de una rica fuente de historias y experiencias que deben sumarse al cuerpo colectivo de conocimientos de las luchas que han ocurrido a lo largo y ancho de Nuestra América, que tienen como fin primordial, el crear, construir y concretar un colectivo de naciones erigidas sobre las bases de la justicia social, política, económica, cultural para nuestras gentes.  Ya hemos comenzado ese camino y es necesario que reforcemos, alentemos, enfaticemos la urgencia de que nos reconozcamos y caminemos juntos en resistencia en la creación de un continente, reencontrando y  practicando la raíz “La comunidad, el modo comunitario de producción y de la vida”, solo así podremos ser verdaderamente libres.

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