Hacia la Soberanía Alimentaria
Agroecológica en Boriken
“Las mujeres con la semilla están, las mujeres más
cuidamos.” Campesina de Uriondo, Tarija
El desarrollo y la posibilidad de
alcanzar una verdadera soberanía alimentaria agroecológica en nuestra nación
Boriken tienen que estar fundamentada en claros principios de economía
solidaria, de justicia de género y justicia política-social. Nuestra utopía de soberanía alimentaria
agroecológica, “la que nos alentará a caminar para alcanzarla”, tiene que erigirse en los pilares del
desarrollo local-regional de proyectos agroecológicos comunitarios que tengan
como objetivos el :
a) Rescate, redescubrimiento, protección y preservación
de la sabiduría, conocimientos, experiencias de las prácticas agrícolas de
nuestros ancestros, desde los pobladores
originarios, nuestra herencia africana y del campesino jíbaro Borincano que ha
querido ser invisibilzado, marginado y exiliado;
b) El redescubrimiento, rescate, protección y
preservación de las plantas agrícolas, borincanas-caribeñas que han
evolucionado en correspondencia con la geografía, clima, suelos y temporadas en
nuestra nación;
c) El redescubrimiento, rescate, protección y
preservación de las semillas, en un proyecto nacional colectivo de propiedad
comunitaria que sirva de banco para que los proyectos agro-ecológicos
comunitarios tengan acceso a semillas libres de modificaciones genéticas que
persiguen el control total de la producción agrícola desde la semilla hasta la
mesa;
ch) Desarrollar
proyectos colectivos de siembras, distribución y acceso de todas y todos los
sectores de la comunidad asegurando justicia social-cultural para el pueblo,
desarrollo de productos agrícolas destinados para el consumo local, dando
prioridad a las cosechas y productos de valor añadido agrícolas que sean
saludables, comestibles, ecológicamente sustentables y su producción proteja la
salud e integridad de los ecosistemas en todas sus dimensiones, humanas y no
humanas;
d) Desarrollo de proyectos colectivos locales-regionales
donde se implementen y fortalezcan actividades económicas que rompan el
monopolio de la necesidad del efectivo para efectuar y culminar la actividad
económica;
e) El rescate, preservación y protección de los haberes
públicos del pueblo borincano, su tierra, su agua, sus cielos, su viento, su
sol, en fin de todos los recursos naturales integrales y fundamentales para
alcanzar una producción agrícola
ecológicamente sustentable.
f) El rescate, preservación y protección de la campesina
boricana y el entendimiento de que nuestra mujer labradora es fundamental en el
proceso del rescate y fuente de información experiencias y sabiduría de las
plantas, los procesos de siembra y cuidado de la tierra y los recursos
naturales.
Estos
son algunos de los objetivos fundamentales para poder erigir una soberanía
alimentaria agroecológica en nuestra nación boricana. Ahora para poder lograr
esta visión tenemos que enfrentar los retos que la actual situación
política-económica nos presenta.
La primera es el que se ha levantado una continuación de la legitimización de la privatización y entrega de los terrenos agrícolas de la nación borincana a corporaciones agro-químicas-transgénicas, que ponen en bandeja de plata el recurso más fundamental para la producción agrícola que es la tierra. El mantengo corporativo dado a multinacionales corporativas agro-químicas-transgénicas ha sido en la friolera de 526 millones en los últimos 10 años según las investigaciones del Centro de Periodismo Investigativo. Es decir mientras los administradores de la colonia que legitiman la mentira del gobierno propio, que le sirven de parapeto al gobierno federal y su gobierno imperial, aprueban entre las dos en los últimos 5 años casi 200 nuevos impuestos, más lo que vienen, le pasan la mano a corporaciones extranjeras que hacen experimentos en nuestros ecosistemas naturales comunitarios,; que enferman la población y a sus trabajadores y acaparan las tierras agrícolas que nos pertenecen a todas para hacer su ganancias. La administración colonial le regala agua y le da 16 veces más subsidios de lo que pagan en impuestos (CPI). Así cualquiera hace negocio, explotando y apropiándose de las riquezas de nuestra nación. No nos queda de otra hay que expulsar a todas estas compañías utilizando por cualquier medio necesario. La táctica debe hacerse localidad por localidad; región por región con las comunidades organizadas en esas localidades y regiones tomando el liderato en ese esfuerzo.
El otro gran reto es la entrega y venta de las tierras agrícolas entes privados que será efectuado y legitimado por el gobierno imperial por medio de su junta de control fiscal. Por ello, es necesario que de nuevo, localidad a localidad, región por región las comunidades organizadas identifiquen y ocupen todas las tierras públicas en manos de las instituciones de la administración colonial y comiencen proyectos colectivos agroecológicos comunitarios y mantengan a raya cualquier intento de entregar estos terrenos que nos pertenecen a sectores privados y extranjeros.
No nos queda de otra, en esto se nos va la vida...







